miércoles, 30 de abril de 2008

FIAT PANIS

La obsesiva tendencia ecologista, es asesina.

Con tanta desmesurada historieta, hemos conseguido que los menos agraciados de este puñetero mundo, sufran unas consecuencias de las que tardarán años en reponerse.

Entre los acaparadores, los especuladores, los avaros, la tremenda sequía y nosotros, los gilipollas de siempre, hemos conseguido quitar el único (mísero) sustento que tenían. Sus paupérrimas cosechas de arroz, maíz y demás cereales de primera necesidad, se han convertido en un negociazo para algunos.

El alza de la demanda de cereales, caña de azucar, remolacha, y demás productos agrícolas de los que se pueda conseguir el dichoso etanol (mal llamado bioetanol) no ha hecho más que recrudecer la ya fatigada economía de estos países. Me atrevo a decir más, si se incrementa el uso de los cereales para conseguir biocombustibles, la deforestación será aún mas salvaje, pues para mantener la demanda de ese combustible hacen falta muchas hectares, muchos millones de hectareas.

El hambre, que existe desde que el hombre es hombre, se agudiza dada la argucia de unos cuantos países poderosos que manipulan tanto cantidades como precios.

Me suda la "mismísima" que en nuestra acaudalada parte del mundo, haya preocupación por el alza de los precios de los cereales, que los ganaderos no puedan producir más cantidad de ganado, que los avicultores no puedan obtener más mercancía y beneficios al tener que pagar más por los piensos y cereales para la crianza de sus animales.

Me suda la "mismísima" que esto lleve a una guerra civil europea, que haya una revolución (otra), que tengamos que pagar más por la cervecita de turno (cuando otros no saben lo que es comer).

No me suda la "mismisima" que por quedar bien con la "Madre Tierra" tengamos que matar (más) de hambre a esa parte del mundo de la que nunca nos acordamos.

Si hemos destruido civilizaciones, aniquilado especies, inventado guerras, asesinado inocentes, por el petroleo que ahora nos escasea y no hemos sabido cuidar de nuestro mundo, salvo que haya negocio de por medio, tendremos que sufrir las consecuencias, pero no lo hagamos ahogando al ahogado.

Si la gasolina cuesta un huevo y el etanol mata, a ir al curro en el transporte público o en bici.

Mi conciencia de "progre de mierda" se ha visto removida ante semejante uso de la usura, codicia, y lascivia mercantil.

El hombre, es lo que es ahora, gracias a que se fijo en unas cuantas espigas. Las cuidó, las cosechó y de ellas produjo alimentos que le sirvieron para subsistir durante el invierno. Descubrió los cereales como fuente de alimentación, así que no la jodamos.