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sábado, 2 de abril de 2016

Mis Preposiciones

A pesar de las circunstancias, de las desesperanzas, de los sinsabores.
Ante el tiempo rezagado, las horas de insomnio, el principio de la inquietud.
Bajo la abrumadora distancia, la indisoluble presencia de tu ausencia, la inasequible permanencia de la incertidumbre.
Cabe la preferencia de tu presencia en mi soledad pactada.
Con la complicidad implícita del deseo refrendado y refrenado
Contra la prioridad de lo primero y la dejadez de lo incierto.
De la fluidez de un amor encontrado y la caricia recibida.
Desde la necesidad de tu aliento, del frescor de tu cuerpo.
En la sábana compartida reteniendo tu calor.
Entre los brazos que quiero estar y los besos que me hacen ser más humano.
Por la calidez de tu mirada y la música de tu voz.
Según te acercas y extiendes tus brazos, rodeando mi abrazo.
Sin temores ni pesares
So pena de infringir a tu conciencia.
Sobre la realidad de un amor vívido que inunda la existencia virtual de tu presencia y tal es así que
Tras tus pasos encamino los míos con una única intención que no es otra que tú.

jueves, 30 de diciembre de 2010

Y fue que...


Y fue que... aquel día de ennegrecida textura, cuando mas oscura se terciaba la mañana, asomó la luz trémula de unos pasos enraizados en un tiempo no perdido.

Y fue que... los cúmulos de errores, los pasos perdidos, los llantos ahogados y las palabras calladas afloraron, en aquel día de ennegrecida textura, para perderse en un tiempo que ya no les corresponde, para salir de una tierra que ya no es la suya, de un cuerpo que ya no les pertenece.

Y fue que... aquella luz trémula se fue acercando desde una lejanía inmensa, desde un océano infinito, con paso firme, determinado. Se fue acercando despacio, con la tranquilidad del paseo dado en la orilla de un mar bravío, se fue acercando iluminando aquel triste paraje de plomizas nubes, de herrumbrosa tierra.

Y fue que... los dias de irritante luz grisácea, los días de tiempo perdido por nada, esos días que por no poder no se puede, dias diáfanos, planos... esos días comenzaron a tener volumen, se fueron llenando de altiplanos, crecieron cerros, colorearon llanuras...

Y fue que... allí estás, mi luz trémula, irradiando cuando miras hacia la voz que te llama. Es en esa lejanía donde comienza lo cercano, donde los kilómetros son besos y las millas caricias.

Y fue que... es este ensueño el que ilumina los días de un hombre de traje gris, que encontró en su cartera un almanaque... en el que sí esta el més de abril.

lunes, 20 de diciembre de 2010

Voces Femeninas XIX


Sarah McLachlan - "Answer"


Yo seré la respuesta,
al final de la línea
estaré allí para ti,
mientras te tomas el tiempo.

Cuando te queme la incertidumbre,
yo seré tu suelo sólido
y mantendré el equilibrio,
si no puedes mirar hacia abajo.

Si me lleva toda la vida,
no me quebraré
ni me doblaré
todo valdrá la pena,
valdrá la pena al final.

Pues solo puedo decir lo que se,
que te necesito en mi vida.

Cuando las estrellas se hayan ido
tu aún estarás allí...
brillando tan fuerte.

Llévame suavemente
hacia la mañana,
pues la noche no ha sido
tan agradable.

Llévame a un lugar sagrado
donde pueda borrar de mi mente
el recuerdo de elegir no luchar.

Si me lleva toda la vida,
no me quebraré,
no me doblaré,
todo valdrá la pena,
valdrá la pena hasta el final.

Pues solo puedo decir lo que se,
que te necesito en mi vida.

Cuando las estrellas se hayan ido
tu aún estarás allí...
brillando tan fuerte.

Llévame suavemente
hacia la mañana,
pues la noche no ha sido
tan agradable.

En madera de boj tallo tu nombre con manos limpias y tu presencia a mi alrededor.
¿Es mi imaginación la que me lleva a sentir así?
Ven y llega a mi presente para comenzar el futuro

sábado, 18 de diciembre de 2010

Voces femeninas XVIII

Norah Jones - "Come away with me"


Ven conmigo... en la noche
Ven conmigo...
y te escribiré una canción
Ven conmigo... en un bus.

Ven conmigo donde no
puedan herirnos
con sus mentiras.

Quiero caminar contigo
en un día nublado,
en campos donde la
hierba amarilla crezca
hasta las rodillas.

Entonces, ¿por que no
intentas venir?

Ven conmigo y nos besaremos
en la cima de una montaña

Ven conmigo y yo
nunca dejare de amarte.

Y quiero despertar
con la lluvia
cayendo en la terraza,
mientras estoy a salvo
entre tus brazos.

Así que todo lo que te pido es
que vengas conmigo en la noche.

Ven conmigo...

Paciencia dorada que llena mi camino,
con pasos perdidos que buscan
siempre dirigirse hacia ti.



Saludos Cordiales

jueves, 20 de mayo de 2010

Voces Femeninas XIII

Teresa Salguerio (Madredeus) - Coisas pequenas


Cosas pequeñas son,
cosas pequeñas
son todo lo que yo te quiero dar
y estas palabras son cosas pequeñas
que dicen que yo te quiero amar...

Saludos Cordiales

lunes, 10 de mayo de 2010

Caminante, si hay camino


Los pasos de aquel hombre menguaron en intensidad a medida que se acercaba a aquella encrucijada. Fijó su mirada en el camino que comenzaba frente a él, haciendo caso omiso a los caminos que tenia a su izquierda y derecha. Se paro justo en el centro de la encrucijada y habló

- Este es mi camino, no se cual es su destino, ni tan siquiera se si tiene término. Sí se, que en él encontraré lo que perdí en el camino que dejé atrás.-

De su bolsillo sacó un taquito de octavillas en blanco atadas con una cinta verde.

-Es estas hojas estaban escritos todos mis sueños, sueños que perdí y se quebraron allá atrás. Los encontraré y los repararé siguiendo este nuevo camino y mis hojas volverán a contener todos mis sueños perdidos.-

Volvió a guardar el taco de octavillas y comenzó a caminar...


Saludos cordiales

jueves, 29 de abril de 2010

Oasis


Sed de ti

Sed de ti me acosa en las noches hambrientas.
Trémula mano roja que hasta su vida se alza.
Ebria de sed, loca sed, sed de selva en sequía.
Sed de metal ardiendo, sed de raíces ávidas......

Por eso eres la sed y lo que ha de saciarla.
Cómo poder no amarte si he de amarte por eso.
Si ésa es la amarra cómo poder cortarla, cómo.
Cómo si hasta mis huesos tienen sed de tus huesos.
Sed de ti, guirnalda atroz y dulce.
Sed de ti que en las noches me muerde como un perro.
Los ojos tienen sed, para qué están tus ojos.

La boca tiene sed, para qué están tus besos.
El alma está incendiada de estas brasas que te aman.
El cuerpo incendio vivo que ha de quemar tu cuerpo.
De sed. Sed infinita. Sed que busca tu sed.
Y en ella se aniquila como el agua en el fuego.
(P. Neruda)


A través de este desierto que calcina mis sentimientos, sigo mi camino en busca de aquel Oasis que, aunque cercano, se me aleja a cada paso.

Saludos Cordilaes

lunes, 26 de abril de 2010

Cerrado por derribo


Este bálsamo no cura cicatrices,
esta rumbita no sabe enamorar,
este rosario de cuentas infelices
calla más de lo que dice
pero dice la verdad.
Este almacén de sábanas que no arden,
este teléfono sin contestador,
la llamaré mañana, hoy se me hizo tarde,
esta forma tan cobarde
de no decirnos que no.
Este contigo, este sin ti tan amargo,
este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo Peter Pan.
Esta cómoda sin braguitas de Zara,
el tour del Soho desde un rojo autobús,
estos ojos que no miden ni comparan
ni se olvidan de tu cara
ni se acuerdan de tu cruz.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.
Esta paya tan lejos de su gitano,
este Penal del Puerto sin vis a vis,
esta guerra civil, este mano a mano,
estos moros y cristianos,
este muro de Berlín.
Este virus que no muere ni nos mata,
esta amnesia en el cielo del paladar,
la limusina del polvo por Manhattan,
el invierno en Mar del Plata,
los versos del Capitán.
Este hacerse mayor sin delicadeza,
esta espalda mojada de moscatel,
este valle de fábricas de tristeza,
esta duda, esta certeza,
esta colmena sin miel.
Este borrón de sangre y de tinta china,
este baño sin rimmel ni nembutal,
estos huesos que vuelven de la oficina,
dentro de una gabardina
con manchas de soledad.
No abuses de mi inspiración,
no acuses a mi corazón
tan maltrecho y ajado
que está cerrado por derribo.
Por las arrugas de mi voz
se filtra la desolación
de saber que estos son
los últimos versos que te escribo,
para decir "condios" a los dos nos sobran los motivos.


Saludos cordiales

domingo, 25 de abril de 2010

Poema 10


Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.

He visto desde mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.

A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.

Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.

Entonces, ¿dónde estabas?
¿Entre qué gentes?
¿Diciendo qué palabras?
Por qué se me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?

Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.

Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.

(Poema 10 - Pablo Neruda)



Saludos Cordiales

sábado, 27 de febrero de 2010

Carta abierta.

Apareció aquella mañana tan gris como el propio gris pueda serlo.
Para sus ojos, los colores explosionaban sobre el horizonte plomizo.
Miro a través del ventanal y difuminó su sentir con aquel paisaje, entretejiendo realidad con ensoñación.
Tomo asiento frente a aquella hoja de papel, asió su estilográfica y escribió...

Mi querida, querida mía:




Rubricó la carta, la introdujo en un sobre y escribió en su anverso...

Para ti



sábado, 6 de febrero de 2010

Cerca



Apenas abrió los ojos, un boceto de alegre sonrisa iluminó su rostro.
Salió de la cama con ánimos renovados, sabía que aquel día iba a ser un maravilloso día.
Hizo los preparativos pertinentes y partió sabiendo todo cuanto tenía que hacer.
Era temprano, aún no asomaba el Sol, cuando llegaba a aquel tramo de arena flanqueado por impresionantes rocas. El sonido discontinuo del agua llegaba a sus oídos y alento su ánimo.
Ejecutó su primer lance y se sentó sobre la arena a la espera del amanecer.
El Sol despertaba por el horizonte e iba mostrandole, poco a poco, aquel maravilloso lugar.
Fijó su atención en la lejanía, en el Este.
Pausadamente fue cerrando sus ojos, acercó su presencia y habló con ella.

❝¿Sabes?, hoy quizá podríamos pasear por la orilla, después me gustaría invitarte a comer y más tarde, tomaríamos café en ese sitio que tanto te gusta.
Quizá te apetezca contarme cosas de ti, de cuando eras niña, de tus juegos y juguetes preferidos y las aventuras que pasaste en tu primer viaje de vacaciones.
Me encantaría que me contaras aquella vez que notaste que tu sitio se quedaba pequeño y decidiste abrir fronteras y las sensaciones que viviste en un país ajeno siendo tan joven.
Después pasearemos de regreso y yo te contare cosas sobre mi, de cuando era niño, de mis juegos y juguetes y sobre aquellas trepidantes aventuras que tuve en aquel rio junto con mis hermanos.
Al llegar la noche quisiera descansar y dormir junto a ti. Por la mañana, cuando despertases, te llevaría tu desayuno preferido... un café con mucho amor, una flor y un tierno abrazo.❞

Cuando abrió los ojos se dio cuenta que el Sol estaba ya en su zenit, recogió sus cañas y caminó de regreso a casa con el espíritu alegre pues, aquella, había sido una maravillosa jornada.

domingo, 31 de enero de 2010

Voces Femeninas VIII - Actualización



Dado que el vídeo lo he confeccionado yo, me permito el lujo de eliminar la anterior entrada y poner este que me gusta más ¡ea!


Sé que lo que hago puede ser tonto.
Sé que no debería mirar fijamente al sol.
Pero el pensar en ti me lleva a la tentación.
Es lo mismo de qué lugar estés.
Separados, somos delicados y pequeños,
Y el espacio entremedio necesita nuestra atención.
Te veo justo frente a mí,
Tan cerca como puedes estar,
Y ruego para que
No te vayas de este ensueño aún.

Y puede parecer demasiado lejano,
Volver adonde estás,
Pero es lo suficientemente cerca,
Con un amor del tamaño del océano.
Entonces si no puedes llegar a mí,
Envía una señal a través del mar
Y yo la recibiré,
Con un amor del tamaño del océano.

No tengo que preocuparme más.
Si realmente te necesito, iré a la orilla.
Y el pensar en ti, allí está mi protección.
Te veo justo frente a mí, una visión en mi cabeza.
Y sé que esto es lo más real
Que un ensueño puede ser.

Y puede parecer demasiado lejano,
Volver adonde estás,
Pero es lo suficientemente cerca,
Con un amor del tamaño del océano.
Entonces si no puedes llegar a mí,
Envía una señal a través del mar
Y yo la recibiré,
Con un amor del tamaño del océano.

No emites ningún sonido,
Pero puedo oírte en el viento.
Puedo ver que esto nunca termina,
Como el mar, como tú para mí.

Y es lo suficientemente cerca,
Con un amor del tamaño del océano.
Entonces si no puedes llegar a mí,
Envía una señal a través del mar
Y yo la recibiré,
Con un amor del tamaño del océano.
Y puede parecer demasiado lejano,
Volver adonde estás,
Pero es lo suficientemente cerca,
Con un amor del tamaño del océano.
Entonces si no puedes llegar a mí,
Envía una señal a través del mar
Y yo la recibiré,
Con un amor del tamaño del océano.

Saludos cordiales

sábado, 30 de enero de 2010

Como un niño perdido


Como tantos días, volvía a casa tras una larga jornada de trabajo. Como tantos otros días caminaba envuelto en la ensoñación que habita dentro de mi mente desde aquel triste día.

La música, a través de mis auriculares, envolvía mis sentidos hasta el punto de eludir todo cuanto me rodeaba. Subí al autobús, como tantos otros días, ajeno a todo lo que ocurría a mi alrededor.

Para hacer más ameno mi viaje, saque de mi mochila el cuaderno en el que suelo escribir mis notas, necesitaba escribir y describir todo cuanto siento en estos momentos.

Un rio de palabras fluyó de mi mente al papel, en alocado frenesí en principio, tornando a relajada escritura a menudo que transcurría el relato, como tantos otros días, no termine aquel escrito pues llegaba a mi parada.

Entre en casa, tras la rutina de siempre y, como tantos otros días, me sente frente al ordenador para ver los correos recibidos y navegar un poco en la red hasta la hora de cenar.

Como tantos otros días, leí correos de chistes y amistosos Power Points, pero aquel día no fue como tantos otros días pues me habías escrito, tu nombre aparecía varias veces en el listado de mi bandeja de entrada.

Tus palabras volvían a llenar mi oídos, una sensación de indescriptible felicidad inundó mi interior. El universo entero fue perceptible y tangible para mis sentidos.

Uno de los correos era un regalo, me regalabas una canción y, como un niño en Noche Reyes, corrí a abrir mi regalo.

Escuche varias veces esa canción y, como tantos otros días, me sentí como un niño perdido.


domingo, 24 de enero de 2010

La Isla, al final del Canal Grande



Frente a mi, a medio centenar de metros, el destello de unas pocas luces anunciaban la presencia del embarcadero. Intenté adivinar qué habría tras las luces, pero una densa niebla me lo impedía.

El lugar al que me había llevado el amable barquero, era una angosta y alargada isla, muy alargada. Recalamos en el extremo Norte de a isla, mi camino estaba ya predefinido... recorrería aquella isla de Norte a Sur.

- Lo he pensado mejor, venga a buscarme mañana a esta misma hora. Presiento que voy a necesitarle para volver - Dije al barquero.
- Por supuesto señor, estaré puntual.

Puse pie sobre las tablas del embarcadero, mire en derredor mío y comencé mi caminata. La densa niebla dificultaba mi camino, una niebla que cubría toda la extensión de la isla, se paraba en la misma orilla sin llegar al agua, como frenada por un invisible muro.

Pasaron tres o cuatro horas, la niebla se fue disipando y por fin pude ver aquel páramo desolado que era la superficie de la isla. Mis pasos fueron mas ligeros y mi visión alcanzaba ya a divisar el final de la isla.

Tras unas cuantas horas, detuve mi caminar y mirando al horizonte me pareció ver una figura humana que caminaba en mi misma dirección, bordeando la alargada playa.

Aceleré mis pasos, durante un corto periodo de tiempo me pareció alcanzar a aquella figura recortada en el horizonte, pero inmediatamente después, la distancia entre los dos volvía a ser la misma, por alguna extraña razón no conseguía acerarme a aquella persona.

Cuando llegué al extremo Sur de la isla pude divisar que aquella figura estaba parada, al acercarme un poco más pude distinguir que aquella figura era de mujer.

Los acelerados latidos de mi corazón retumbaron en mis sienes, supe que era ella. La llamé a gritos pero no pareció oírme. Casi a la carrera recorrí los últimos metros, pero no conseguía acercarme más a ella por más que acelerase mi carrera.

Así estuve largas horas, tras ella sin poder alcanzarla. La veía claramente, veía su espalda, mojaba sus pies en el mar, su melena hondeaba con la brisa, pero era inalcanzable.

Fue noche cerrada cuando pude alcanzarla, tan solo unos metros nos separaban, volví a llamarla, pero no contestó. Siguió caminando sin girar su rostro.

Cansado, detuve mis pasos y comprendí que no conseguiría nunca alcanzarla. Supe que, ella, no quería ser encontrada, así que, entristecido y desanimado, me dirigí hacia el embarcadero del extremo Norte donde me esperaba la embarcación que me llevaría a tierra firme... donde realmente está mi camino.