martes, 22 de enero de 2008

Mi punto de vista del cine español


El cine español está siendo infectado por un virus, que no le permite levantar cabeza. Este virus no es otro que las personas que más deberían defender el cine, los productores.

Mientras estos señores no se conviertan en verdaderos empresarios, en lugar de pedigüeños, el cine español seguirá decayendo y dependiendo de las puñeteras subvenciones estatales. Su objetivo está centralizado en enriquecerse a costa del dinero de los contribuyentes.

Un verdadero empresario, sea cual sea su rama profesional, ha de jugar (exponer) con su capital, el de sus socios o de los accionistas, para obtener beneficios y mantener su empresa a flote. A grandes rasgos esto es así, ¿no?.

Los productores españoles, no. Todos sus movimientos económicos van encaminados en conseguir subvenciones del Ministerio de Cultura, Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y cualquier estamento oficial que se les ponga a tiro.

Opino que, una vez conseguidas las subvenciones, ajustan el presupuesto de la película a rodar en función al dinero conseguido con ellas.
Mientras sigan existiendo baremos tan desmesuradamente abiertos, a la hora de conceder subvenciones por parte de los estamentos estatales, este virus seguirá infectando al decaído, y tan menospreciado por todos, cine español.

Estimo que, para que nuestro cine obtenga la credibilidad necesaria, ha de ser industria. En muchos países, incluidos europeos y asiáticos, el cine lo es.

Es cierto que, son muchos más los factores que hacen retroceder a pasos agigantados al cine, todos sabemos cuales son, la piratería (dicen), la facilidad de acceso a las películas en Internet, etc, etc, etc. Pero estos factores, también afectan a los países en los que el cine es industria, existe ese retroceso pero en menor medida, puesto que las producciones requieren mejor y más profesional atención. En dos palabras; cuando el cine es industria, cualquier espabilado no es productor.

Esta es mi opinión, la de un humilde "currito" del cine que, le vio las orejas al lobo hace ya bastante; cuando vio que cualquier "espabilado" podía llegar a ser productor.