lunes, 6 de agosto de 2007

¡¡Qué suerte tengo, me ha tocado un...!!

Seguro que, muchas y muchos de ustedes, habrán recibido en su buzones de correo, cartas o supuestos avisos de correos, en los que se les insta a recoger un premio que les ha tocado, por el simple echo de existir y tener una dirección postal.

Esto viene a cuento de una noticia que he leído en El País. com titulada "Premios con gato encerrado". Narra lo sucedido a unas cuantas parejas, que se han visto inmersas en una serie de trampas, rozando la ilegalidad, y que les está costando un dineral.

Por fin, La Ley, intenta "meter mano" por la vía penal a una empresa de esta calaña que, mediante el engaño, consigue que un aturdido cliente firme unos documentos que le llevan a la contratación de un crédito, de una propiedad en multipropiedad o diversos negocios que, luego, no lo son tanto.

No voy a entrar en calificativos sobre esas personas que, con el acicate de un buen premio, se meten en tamaños berenjenales y sí, en calificar de estafadores a todas esas empresas, que secuestran durante varias horas, con verdaderos maltratos psicológicos disfrazados de buenas palabras, a esas personas que cándidamente se metieron en la trampa.

Un par de veces me he presentado en esos sitios, con la carta que recibí, para exigirles, no el premio que mencionan, si no explicaciones sobre el por qué tienen en su poder mis datos personales y postales, cuando yo nunca he tenido tratos comerciales con ellos.

Nunca consigo que me den las explicaciones requeridas, pero ese día con mis exigencias y algunos gritos, las parejas que se encuentran en la reunión salen de allí con el mismo dinero con el que entraron, más el llavero o el bolígrafo de premio por asistir a la reunión.